| Estimados compañeros GSI:
Esta carta tiene el objetivo de
responderles a su oposición a calificar de
nazi al Estado de Israel. Ustedes dicen que
“si la caracterización del Estado
de Israel se pone en cuestionamiento en
nuestra corriente internacional, entonces,
antes de toda afirmación pública, hay que
abrir el debate entre nosotros”. Y
añaden: En cualquier caso, el GSI reafirma
aquí que la caracterización de Israel como
"estado nazi" es profundamente
errónea, y que la de "estado
colonial sionista" es
correcta.(subrayados
nuestros).
Empezamos por decirles que este debate lo
hacemos entre los que estamos de acuerdo en
la necesidad de la destrucción del Estado de
Israel, algo que no defiende o ha abandonado
la mayor parte de la izquierda incluidos
corrientes que se reclaman del trotskismo
como el SU. Pero, después de esta
coincidencia fundamental, encontramos grandes
divergencias en las posiciones y
caracterizaciones que se desprenden de su
carta, y que exigen una discusión en
profundidad, para intervenir correctamente, y
más en momentos en que se está produciendo la
criminal agresión sionista en la franja de
Gaza.
Nos parece un debate importante y vuestra
carta nos permite realizar un debate teórico
para ir rearmándonos programáticamente. Se
trata de, recuperando la tradición de la IVª
que se opuso a la creación del Estado de
Israel, saber que tipo de Estado se formó y
por tanto cual es la mejor forma de
combatirlo. La denominación de estado nazi,
si bien no es nueva en la LIT si es distinta
a la que usábamos hasta los años 80, es por
lo tanto una discusión que ha estado presente
en nuestra corriente hace tiempo. En esta
carta queremos retomar esta discusión
actualizándola. Veamos algunos ejemplos de
como se formuló en los años 80.
En el Manifiesto de la LIT del año 85 se
le denominaba sionista nazi al estado de
Israel:
El pueblo árabe y su vanguardia, los
palestinos, están asestando
al estado sionista-nazi de
Israel una brutal derrota. Ya el
imperialismo yanqui ha tenido retirar sus
tropas del Líbano. Ahora, el ejército
sionista se desmorona, en retirada, ante las
masas en armas en el sur del Líbano, mientras
el proletariado judío y árabe realiza
heroicas huelgas dentro del mismo Israel
contra los planes de austeridad.
(subrayado nuestro)
Citamos a Moreno en conversaciones
(1985):
La opresión racial en Israel y
Sudáfrica es una expresión moderna del
barbarismo nazi, demuestra una vez más que
donde hay capitalismo el nazismo está a la
vuelta de la esquina si no es detenido por el
movimiento de masas.
Y aun sin llegar a los extremos
monstruosos del nazismo y sus hermanos
menores, el sionismo y el apartheid, el
propio desarrollo económico del capitalismo
conduce a los casos del nordeste brasileño y
la India: enanismo, embrutecimiento
progresivo y acumulativo. Ese es
—volviendo a lo que decía al
comienzo— el significado de la
alternativa socialismo o barbarie.
Y mantuvimos esta caracterización hasta
hoy. Antes de las declaraciones de diciembre
y enero explicábamos porque la LIT(CI)
utiliza esta denominación, el 12 de mayo de
2008:
La LIT-CI califica al estado
israelí como "nazi" porque cuando se
persigue a un pueblo entero, con el objetivo
de eliminar su identidad, de volverlo esclavo
o expulsarlo de su tierra, no hay otro nombre
que exprese mejor esa esencia política. La
terrible contradicción histórica es que son
los descendientes de los perseguidos en
Europa por el nazismo quienes ahora aplican
esos mismos métodos contra otro
pueblo.
Su población, educada para estar
siempre al servicio del ejército, acepta
naturalmente, en una abrumadora mayoría, esta
realidad de agresiones militares a los
palestinos y a los pueblos árabes y esa
política genocida, ya que sólo la fuerza de
las armas puede garantizar la supervivencia
del enclave colonial.(subrayado
nuestro)
En la declaración de agosto del 2006
En tercer lugar, Israel es, de acuerdo
a su Constitución, un estado racista, cuya
legislación sólo puede ser comparada a la de
la Alemania nazi o a la del apartheid
sudafricano.
En la intervención que realiza Moreno ante
el II Congreso del MAS aparece de donde
tomamos esta calificación. No fue siquiera un
invento nuestro fue por una declaración de un
jurista de israelí. Hasta entonces
denominábamos a Israel como fascista. El
mismo Albert Eistein junto a intelectuales y
rabinos judíos consideraba al partido de
Begin (que, después, en los 80 fue primer
ministro siendo miembro del Likud, antecesor
del Kadima actualmente en el gobierno) como
fascista. Empezaba la carta, muy reproducida
últimamente, en el año 1948: Entre los
fenómenos políticos más inquietantes de
nuestra época tenemos, en el Estado de nueva
creación de Israel, la aparición del «Partido
de la Libertad» (Tnuat Haheteur) (1), un
partido político con un enorme
parecido en cuanto a su organización,
métodos, filosofía política y planteamientos
sociales, a los partidos nazi y
fascista. (subrayado
nuestro).
También enviamos durante los días de la
ofensiva israelí un texto que reproduce una
entrevista que tiene todos los indicios de
que fue realizada a Ariel Sharon, ex del
Likud y fundador del Kadima actual. Sharon
había realizado poco antes la matanza de
Shabra y Chatila. En esa entrevista el mismo
no tenía reparos en considerarse un judío
nazi y explicaba tranquilamente cual era su
ideología y de lo que estaba dispuestos ha
hacer y de hecho hacía:
"Aún hoy, por el pueblo judío estoy
dispuesto a ocuparme voluntariamente de
ejecutar el trabajo sucio, de los asesinatos
de árabes según haya necesidad, de echar,
quemar exiliar; todo lo que haga falta para
que se nos odie. Dispuesto a calentar el
suelo que pisan los yids de la diáspora hasta
que se vean obligados a precipitarse a venir
gritando hasta aquí. Aunque para ello tenga
que volar por los aires varias sinagogas. Me
da igual. Y me da igual si cinco minutos
después de que haya acabado todo el trabajo
sucio, cuando se haya logrado el objetivo y
todo esté en su sitio, ustedes me hacen un
proceso de Nuremberg. Me puede condenar a
prisión de por vida. Me pueden colgar por
crímenes de guerra si les da la gana. Después
limpiaréis cuidadosamente con lejía vuestra
noble conciencia y seréis lo bastante guapos,
altos y sanos como para entrar en el club de
los pueblos civilizados. No lo duden. Déjenme
que me ocupe de ese trabajo sucio, insúltenme
con todos los insultos que se les ocurran. Lo
que ustedes no pueden comprender es que el
trabajo repugnante del sionismo no se acabó
en 1948 y por vuestra culpa. A causa del
'yidismo' de vuestra alma, de vuestro
espíritu heredado del exilio, del complejo de
Herbert Hizé. ¡Es una lástima!. Hubiéramos
podido ser hoy un pueblo como los demás, con
una moral de vegetarianos, con relaciones de
buena vecindad con Iraq y Egipto, incluso con
un breve certificado de antecedentes penales.
Como todo el mundo, como los ingleses, como
los franceses, como los alemanes y los
norteamericanos, que han tenido mucho tiempo
para olvidar lo que les hicieron a los
indios, y como los australianos, que
masacraron a casi todos los indígenas. ¿Qué
hay de malo en ello? Un pueblo honorable con
un certificadillo de antecedentes penales.
Ocurre en las mejores familias. Y ya se lo he
dicho, estoy dispuesto a asumir el
certificado de antecedentes penales con Begin
y Raful . Acepto que sean ustedes quienes me
sucedan, ustedes los cantarines mañanas, los
puros, los vegetarianos. Ustedes escribirán
libros de arrepentimiento sobre mis crímenes.
El público admirará vuestro sentido moral. Y
se les perdonará. Serán introducidos en los
salones de más alto copete. Pero sólo después
de que mi cañón y mi napalm hayan quitado a
los indios las ganas de arrancar las
cabelleras de vuestros hijos y de los míos, y
después de que millones de yids hayan
encontrado aquí una casa lo bastante grande
como para acogerlos.
"¿Por qué los llamo siempre yids? Se
lo voy a decir. No con mis palabras, porque
yo soy un judeo-nazi, ¿no?,…
2. Pero aún así, que lo haya dicho la LIT
desde hace más de 20 años o que lo digan
algunos sionistas, ustedes podrían tener
razón y no ser marxista la definición que
hacemos. Ustedes dicen que hacemos analogías
y por eso erramos, a continuación para apoyar
su opinión de que nos es correcto usar
analogías citan de manera errada a Trotsky.
Entonces vamos a ser muy claros en el
marxismo siempre se han usado las analogías,
Trotsky lo que dice es que no se pueden hacer
analogías formales que es muy distinto.
Cuando Marx y Engels escribieron el
manifiesto comunista lo llenaron analogías
con el pasado, al igual que hicieron todos
los marxistas. Así tenemos el término
“proletario” que los fundadores
del marxismo utilizaron como analogía con los
antiguos proletarii de la Roma Imperial que
eran la clase social más baja y que solo
tenía como función tener hijos (prole) para
servir en el ejército. Trotsky utilizó
decenas de analogías para explicar sus
posiciones. Recordemos que a los stalinistas
los llamaba termidorianos, término que se
refería al Termidor de la revolución francesa
cuando en ese mes se inició la
contrarrevolución.
Trotsky no hablaba de analogías en
general, cosa que siempre utilizó, sino de
las analogías formales. Las analogías
formales son otra cosa: es comparar dos cosas
distintas por tener algún rasgo secundario
parecido. Por eso consideraba que era una
analogía formal las comparaciones que no iban
a las bases materiales y hacían esas
relaciones por aspectos
secundarios…”El rasgo
fundamental de esas asimilaciones e
identificaciones lo constituye el ignorar
completamente la base material de las
diversas tendencias, es decir, su naturaleza
de clase, y por eso mismo su papel histórico
objetivo. En lugar de eso, se valoran
y clasifican las distintas tendencias según
cualquier indicio exterior y
secundario; lo más a menudo, según
su actitud frente a tal o cual principio
abstracto, que para el clasificador dado
tiene un valor profesional muy particular.
Así, para el papa romano, los francmasones,
los darwinistas, los marxistas y los
anarquistas son gemelos, puesto que todos por
igual niegan sacrílegamente la Inmaculada
Concepción. Para Hitler, liberalismo y
marxismo son gemelos, puesto que ignoran
“la sangre y el honor”. Para los
demócratas son el fascismo y el bolchevismo
los gemelos, puesto que no se inclinan ante
el sufragio universal. Etc., etc.. (subrayado
nuestro” Su moral y la nuestra,
1938.
Pero veamos si tienen ustedes razón y
nosotros utilizamos analogías, entonces
formales, en la denominación de Israel.
Ustedes nos dan toda una lista:
Ahora bien, caracterizar el estado
sionista como estado nazi es proceder por
analogía: los sionistas se comportan como los
nazis. A ese nivel, los ejemplos pueden
multiplicarse: desplazamientos forzados de la
población, negando prácticamente todos los
derechos al pueblo palestino, en una
verdadera política de apartheid. Es el caso
dentro de las fronteras donde, aunque
formalmente israelíes, árabes o drusos tienen
derechos limitados y deberes enormes; y fuera
de las fronteras, donde la ocupación
permanente tiende a la anexión a través de
una política de colonización, de control de
las vías y medios de comunicación, del
suministro de agua, etc.
Se pueden añadir las persecuciones,
las detenciones arbitrarias, los asesinatos
políticos, la tortura sistemática en cárceles
dignas de la edad media, una política
exterior agresiva, etc. Agréguese aun que en
Israel muchos sionistas consideran a los
árabes como animales. Todos esos son hechos
comprobados.
Ustedes no incluyen en la lista un aspecto
más y que nosotros no consideramos
secundario: la política de genocidio. Moreno
cuando recordaba la posición del juez
israelita decía: Nosotros no pescábamos
la profundidad de esto que ahora hemos
aprendido. También uno de los más grandes
juristas israelíes, miembro -‑si mal
no recuerdo-‑ de la Corte Suprema,
decía que Israel era nazi…Tenía razón
él, era nazi en ese sentido: los
métodos de guerra civil contra una
raza. Donde se persigue a una raza
con métodos de guerra civil, hay métodos
nazistas, porque son métodos de guerra civil.
(intervención en el II congreso del MAS 1985)
subrayado nuestro.
Porque esta es la esencia del nazismo
sionista destruir, expulsar a una población
de su legítimo territorio, por ser árabes
musulmanes, supuestamente además de una raza
distinta a la superior que es en este caso la
judía. Los blancos en el caso de los
sudafricanos. Y esto lo ha hecho y lo están
haciendo de forma brutal con métodos de
guerra civil, terroristas. Los bombardeos no
son solo indiscriminados sino que van contra
el conjunto de la población de forma
consciente. Hace unos días veíamos como
bombardeaban un edificio al que habían
obligado a refugiarse a decenas de palestinos
con la orden de que no salieran de allí.
Estos no están utilizando cámaras de gas pero
el principio es el mismo. Los ghetos son más
grandes, son los bantustantes palestinos, la
franja de Gaza, de la que no pueden salir ni
recibir ayudas, pero tienen el objetivo
segregación por raza y religión, además de
facilitarles los bombardeos para masacrarlos
sin que afecte a la población judía.
Nosotros opinamos que Moreno tenía toda la
razón cuando explicaba esto en el segundo
congreso del MAS argentino en el 85:
Quiero tocar de pasada a Israel.
Primero para hacer una autocrítica: Israel no
es un estado fascista sino, en el sentido que
lo definimos nosotros, es nazista. El nazismo
aporta métodos de guerra civil, no sólo
contra el proletariado sino también contra
las razas, sobre todo la raza judía y la
eslava. Es una de las máximas
monstruosidades del imperialismo. No quiero
dedicarme al problema histórico, de que el
nazismo ha dado en potencia todo lo que es el
futuro de la humanidad si triunfa el
capitalismo. Desde el punto de vista de la
monstruosidad, la dinámica nazista es genial,
porque es el intento de transformar a los
explotados en especies distintas, en razas
distintas. La monstruosidad del capitalismo,
en ese sentido, apuntó perfectamente bien. En
monstruosidad humana no puede haber más: el
intento de dividir a la humanidad en sectores
que van a terminar en especies distintas;
unas trabajando y otras viviendo a costa de
las otras. Por eso existieron los métodos de
guerra civil contra razas, no sólo contra la
clase obrera.
|
Esta es toda la discusión
con el compañero Gallego, que no entiende
absolutamente nada de eso.
Nosotros sabemos perfectamente bien
que a la clase obrera de Israel
-‑sobre todo azkenazi [es decir,
judíos de origen europeo]‑- no la
persiguen; sabemos que tienen Histadrut [la
central sindical], que tienen todo. El
compañero Gallego casi nos trata como tarados
mentales, creyendo que nosotros no sabemos
que hay partidos. Lo que nosotros denunciamos
es que hay un genocidio sistemático de tipo
racial. Eso es típico del nazismo más que del
fascismo. Por eso me autocritico.
3. Diferencia entre el fascismo y el
nazismo.
El nazismo es la expresión del
fascismo en uno de los estados capitalistas
más avanzados, Alemania, potencia
imperialista de primer plano. De ahí el
carácter especialmente brutal, monstruoso,
"de la forma terrorista del estado burgués en
la época del imperialismo". La Alemania nazi
es el único estado de la historia de la
humanidad que ha sido capaz de elevar la
muerte al rango de industria, un estado cuya
sola existencia basta para confirmar la
alternativa planteada por Trotsky: socialismo
o barbarie.
En vuestra caracterización del nazismo
parece que la única diferencia que tiene con
el fascismo es la de que ha sido más brutal y
que el nazismo surge en uno de los estados
capitalistas más avanzados. A nosotros nos
parece que ambos regímenes tienen en común el
que usan métodos de guerra civil contra la
clase obrera, lo que distingue al nazismo es
que utiliza estos métodos contra lo que
considera una raza. El
fascismo elimina físicamente a la vanguardia
obrera, destruye sus organizaciones, pero no
elimina a toda la clase obrera, porque
necesita su mano de obra. El nazismo intenta
eliminar físicamente, expulsa de sus casas,
tierras o negocios a todos los miembros de
una raza o religión, al conjunto de la
población, incluyendo a la clase obrera y a
los campesinos. El nazismo además utilizó el
argumento de la raza superior para esclavizar
a naciones enteras a medida que las iba
conquistando. Moreno lo explica así en
Conversaciones:
En ese sentido es apasionante el
estudio del nazismo. El fenómeno de Hitler no
ha sido estudiado a fondo por los marxistas.
En el racismo hitleriano tenemos el embrión
de una nueva sociedad esclavista, con los
campos de exterminio y de trabajo adonde
Hitler enviaba a los judíos, los polacos y
también a los izquierdistas. Es el comienzo
de una nueva relación de producción, con
nuevas formas de esclavitud. Hitler sometió a
esas formas de esclavitud a pueblos que él
consideraba enemigos, conquistados durante
una guerra. Eso ya había sucedido antes en la
historia.
En primer lugar, Hitler sometió a ese
principio de esclavitud a los judíos y a los
izquierdistas alemanes antes de la guerra.
Después lo extendió a los pueblos
conquistados, principalmente a los eslavos.
Por otra parte, en la historia moderna no se
había visto nada parecido a la barbarie
nazi.
Moreno avisaba que los métodos del nazismo
serían el camino que le quedaba al
capitalismo para sobrevivir. De ahí su
defensa de la consigna de Socialismo o
Barbarie. Y los signos de la Barbarie (o sea,
de un retroceso a la época anterior a la
civilización) los encontramos cada día más
evidentes. El genocidio de la población
palestina es el más actual y sangrante.
El estado de Israel es por lo tanto un
Estado Nazi o nazisionista porque está basado
en un concepto racista. En la antigua
Palestina bajo el dominio israelí hay tres
tipos de ciudadanos: los judíos que gozan de
todos los derechos; los árabes israelíes, de
segunda categoría que tienen limitaciones de
movilidad, políticas y sociales; y por último
los no ciudadanos que viven en los ghetos de
Gaza (como prisioneros cercados por un muro)
y Cisjordania. La analogía con la Alemania
Nazi nos sirve además para seguir la
evolución de Israel. La solución final no fue
utilizada por Hitler hasta el final de la IIª
Guerra Mundial y eso no significa que antes
no fuera ya un régimen nazi. Ahora, además de
la posición de Sharon, hemos visto durante la
agresión a la franja de Gaza como este
concepto ha vuelto a aparecer en las filas
sionistas. Los mismos soldados sionistas
explicaban que si fuera por ellos pasarían el
arado por el centro de Gaza.
4. La razón de fondo
Nos parece que toda la argumentación de
ustedes parte de un error o diferencia muy
importante en la caracterización de qué es el
Estado de Israel, independientemente de que
lo califiquemos como nazi o no. Para ustedes
es un estado colonial:
Israel es un estado
colonial, creado por un movimiento
nacionalista burgués, contra-revolucionario
(condenado como tal por el II° Congreso de la
Internacional Comunista), el sionismo. Desde
el principio, el sionismo recibió el apoyo de
todas las potencias coloniales, luego del
estalinismo y finalmente del imperialismo US,
esencialmente, que lo tomó verdaderamente a
cargo bajo H. Truman. Israel existe porque es
del interés del imperialismo, y éste lo
mantiene a fondo, bajo perfusión financiera y
suministro militar permanentes. ¿Pero hace
falta recordar todo eso?(subrayado
nuestro)
Una colonia para nosotros es un estado que
no tiene independencia, que es gobernado por
una potencia extranjera y que por lo tanto
luchamos por su liberación. Este no es el
caso de Israel. Para nosotros es similar a un
enclave colonial, o sea, una
estructura extranjera insertada en un país
dependiente o semicolonial. Este es el caso
de Ceuta y Melilla, o de las Malvinas. En
estos casos nosotros no estamos por la
autodeterminación de su población sino por la
devolución de esta tierra a su legítima
nación. En el caso de Israel esto es muy
claro puesto que es producto de la
transposición de una población extranjera
como dominadora de otra, que no tiene
derechos y es considerada inferior.
Al final de vuestra carta insisten en esa
caracterización hablando de Israel como
país y en la necesidad de
ganar a las masas judías, citamos
nuevamente:
Sería erróneo y muy poco marxista
considerar que las clases sociales no existen
en este país, con todos sus antagonismos y
contradicciones, y que no terminarán por
minarlo al igual que a todo estado burgués, y
colonial más aun.
Debemos pues arrancar también
las masas judías de manos del
sionismo y ganarlas (¡recuperarlas!)
al marxismo, al bolchevismo, al programa de
la Cuarta Internacional.
¡Calificar al Estado de Israel de
estado nazi, además que es falso desde el
punto de vista marxista, excluiría a los
militantes obreros judíos que podrían
disponerse a seguirnos; los excluiría y los
lanzaría aun más determinadamente en brazos
del sionismo! (subrayado vuestro)
La clase obrera israelí es parte del
Apartheid, parte de la estructura estatal
racista que vive de la expoliación de los
derechos y de la persecución de la población
palestina. La central sindical Histradrut fue
construida y basada en una distinción de raza
o religiosa (solo exige trabajo para los
judíos). Por eso es la mayoría de la clase
obrera judía del Estado de Israel defiende su
estado y sus privilegios de la misma forma
que solo una minoría de blancos se volcó a
luchar contra el apartheid en Sudáfrica,
donde fueron los negros los que encabezaron
la revolución contra el régimen, al que
también le hacemos una analogía con el
nazismo. Para destruir el apartheid israelí
es necesaria una revolución palestina.
Nosotros saludamos las movilizaciones que
realizan sectores israelíes contra la
agresión a la franja de Gaza porque ayudan a
debilitar al Estado de Israel, pero sabemos
que su límite está en pedir que cese el fuego
para intentar que haya una paz en la que se
mantenga su Estado. Para ganar a la mayoría
de la clase obrera judía israelí tendríamos
que ceder al sionismo de izquierda y a la
izquierda reformista que levanta la consigna
de los dos estados, o sea aceptar el
privilegio racial y por tanto la opresión de
los palestinos, legitimando la usurpación de
una parte (la mayor) de Palestina por los
sionistas, y la consolidación de los llamados
territorios ocupados como bantustanes, y a
eso no estamos dispuestos. Más aún:
Nosotros no les reconocemos ningún
derecho democrático burgués a los pobladores
de los enclaves enviados por la metrópoli.
Cuando ocupemos Guantánamo no llamaremos a
una constituyente con igualdad de derechos
para los cubanos y para los colonizadores de
la base. Nuestra consigna es, desde ya, fuera
yanquis de Guantánamo, la misma que tenemos
en Israel. (Nahuel Moreno 1982 “Por una
Palestina laica, democrática y no
racista”).
De este mismo párrafo queremos alertarles
de otro aspecto que ustedes señalan. Para
ustedes no se puede ganar a los obreros
judíos si se les dice que el Estado de Israel
es nazi. Nosotros creemos que a los obreros
judíos de todo el mundo debemos ganarlos
diciéndoles la verdad, y esto incluye desde
caracterizar a Israel, como para que política
los queremos ganar que es para su
destrucción. Por ello saludamos que haya
sectores judíos, aunque muy minoritarios, que
se declaran antisionistas y como tales
plantean también la destrucción del Estado de
Israel.
5. No tenemos la misma consigna
Es imposible rechazar pura y
simplemente el programa democrático; es
necesario que las masas por sí mismo
sobrepasen este programa en la lucha
Trotsky Programa de Transición
Empezábamos esta respuesta diciéndoles que
coincidíamos en la exigencia de la
destrucción del Estado de Israel. Recordemos
que cuando insistimos en la destrucción del
Estado de Israel para que se pueda construir
una Palestina, laica, democrática y no
racista, significa la expulsión de los
sionistas, de todos los sionistas, lo que
incluye a todos los obreros sionistas. Hacer
lo contrario sería legitimar el robo, basado
en el crimen más abyecto que el sionismo ha
realizado con Palestina.
Ustedes no proponen, sin embargo la misma
consigna que ha levantado desde hace décadas
nuestra corriente de Por una Palestina laica,
democrática y no racista. Ustedes le añaden
una coletilla: “es decir
socialista” citamos completo todo
el párrafo:
No vemos respuesta a estas dos
preguntas, por eso la caracterización
marxista vigente es suficiente y
justa para apoyar nuestra línea de
exigencia de destrucción del Estado
de Israel y por la construcción de una
Palestina laica, democrática y no racista, es
decir socialista, ya que estas
reivindicaciones "democráticas burguesas" no
pueden realizarse sino que en el marco de la
lucha de las masas por el socialismo, por una
federación socialista del Cercano y del Medio
Oriente.
Nos parece una definición sectaria porque
les está exigiendo a las masas árabes
palestinas que para luchar por recuperar su
tierra tienen que hacerse socialistas. La
tarea que tiene el pueblo palestino es
librarse del yugo opresor del sionismo y esta
es una tarea democrática. Una cosa es que los
revolucionarios proletarios sepamos y
expliquemos que la liberación nacional última
solo se conseguirá con el socialismo y otra
cual es la mejor consigna que exprese esa
necesidad. Por ello le llamamos a la brigada
internacional que fue a luchar a Nicaragua
brigada Simón Bolivar y no brigada León
Trotsky. Moreno en su defensa de la consigna
“por una palestina laica, democrática y
no racista” explicaba que las
consignas: Como toda reivindicación,
independientemente de su origen histórico,
puede desempeñar un papel transicional,
progresivo, regresivo, revolucionario o
contrarrevolucionario, que depende del
contexto. Moreno insistía en que esta
consigna tenía carácter transicional porque
era la consigna que servía para destruir el
estado de Israel (“eso es lo que quiere
decir no racista”) y combatir al
imperialismo, que es lo más sentido por el
pueblo árabe. Incluirle la coletilla de
socialista, cuando las masas árabes no tienen
aún asumido nuestro programa no sirve para
unificarlas en la acción más progresiva y que
más ayudaría a la lucha por el socialismo: o
sea la destrucción del Estado de Israel
derrotando al imperialismo en la región.
6. Una cuestión de método
Ustedes publicaron una versión distinta de
la declaración de la LIT. Les pareció que la
respuesta de Pau a Jan era ambigua. Pero en
esa nota se afirmaba que no debían circular
versiones distintas de una declaración de la
LIT.
Ya en el pasado hemos tenido este problema
con otras secciones que por diferencias
políticas no publicaron una declaración de la
LIT o la cambiaron. El primer caso es un
problema grave de no respetar el centralismo
democrático, es una cuestión antiestatutaria.
El segundo caso consideramos que es peor
porque significa alterar la posición oficial
de la LIT y por lo tanto publicar una
declaración distinta como si fuera de la LIT.
Ustedes podrían alegar que no les llegó una
respuesta del SI como organismo, pero en
esencia lo cierto es que ninguna sección
puede alterar una declaración de la LIT. Si
ustedes no están de acuerdo, con una
declaración o con parte de ella y quisieran
publicar una posición distinta sobre un tema
internacional, pueden pedir que se haga una
polémica pública a la dirección de la LIT.
Por último les queríamos plantear que como
decíamos al principio de esta carta creemos
que es muy útil para todos este debate y por
ello queríamos proponerles hacerlo público.
Para ello, si están de acuerdo, publicaríamos
en la revista Marxismo Vivo, quitando todas
las cuestiones internas.
Esperamos vuestra respuesta tanto a la
polémica como a su publicación.
Con fraternales saludos revolucionarios
Pau
Sao Paulo, 19 de febrero de 2009
|