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¡El CE de la LIT-CI excluye el GSI ! Versión para imprimir Pseudo puce
Carta al GSI
Estimados compañeros GSI:

Esta carta tiene el objetivo de responderles a su oposición a calificar de nazi al Estado de Israel. Ustedes dicen que “si la caracterización del Estado de Israel se pone en cuestionamiento en nuestra corriente internacional, entonces, antes de toda afirmación pública, hay que abrir el debate entre nosotros”. Y añaden: En cualquier caso, el GSI reafirma aquí que la caracterización de Israel como "estado nazi" es profundamente errónea, y que la de "estado colonial sionista" es correcta.(subrayados nuestros).

Empezamos por decirles que este debate lo hacemos entre los que estamos de acuerdo en la necesidad de la destrucción del Estado de Israel, algo que no defiende o ha abandonado la mayor parte de la izquierda incluidos corrientes que se reclaman del trotskismo como el SU. Pero, después de esta coincidencia fundamental, encontramos grandes divergencias en las posiciones y caracterizaciones que se desprenden de su carta, y que exigen una discusión en profundidad, para intervenir correctamente, y más en momentos en que se está produciendo la criminal agresión sionista en la franja de Gaza.

Nos parece un debate importante y vuestra carta nos permite realizar un debate teórico para ir rearmándonos programáticamente. Se trata de, recuperando la tradición de la IVª que se opuso a la creación del Estado de Israel, saber que tipo de Estado se formó y por tanto cual es la mejor forma de combatirlo. La denominación de estado nazi, si bien no es nueva en la LIT si es distinta a la que usábamos hasta los años 80, es por lo tanto una discusión que ha estado presente en nuestra corriente hace tiempo. En esta carta queremos retomar esta discusión actualizándola. Veamos algunos ejemplos de como se formuló en los años 80.

En el Manifiesto de la LIT del año 85 se le denominaba sionista nazi al estado de Israel:

El pueblo árabe y su vanguardia, los palestinos, están asestando al estado sionista-nazi de Israel una brutal derrota. Ya el imperialismo yanqui ha tenido retirar sus tropas del Líbano. Ahora, el ejército sionista se desmorona, en retirada, ante las masas en armas en el sur del Líbano, mientras el proletariado judío y árabe realiza heroicas huelgas dentro del mismo Israel contra los planes de austeridad. (subrayado nuestro)

Citamos a Moreno en conversaciones (1985):

La opresión racial en Israel y Sudáfrica es una expresión moderna del barbarismo nazi, demuestra una vez más que donde hay capitalismo el nazismo está a la vuelta de la esquina si no es detenido por el movimiento de masas.

Y aun sin llegar a los extremos monstruosos del nazismo y sus hermanos menores, el sionismo y el apartheid, el propio desarrollo económico del capitalismo conduce a los casos del nordeste brasileño y la India: enanismo, embrutecimiento progresivo y acumulativo. Ese es —volviendo a lo que decía al comienzo— el significado de la alternativa socialismo o barbarie.

Y mantuvimos esta caracterización hasta hoy. Antes de las declaraciones de diciembre y enero explicábamos porque la LIT(CI) utiliza esta denominación, el 12 de mayo de 2008:

La LIT-CI califica al estado israelí como "nazi" porque cuando se persigue a un pueblo entero, con el objetivo de eliminar su identidad, de volverlo esclavo o expulsarlo de su tierra, no hay otro nombre que exprese mejor esa esencia política. La terrible contradicción histórica es que son los descendientes de los perseguidos en Europa por el nazismo quienes ahora aplican esos mismos métodos contra otro pueblo.

Su población, educada para estar siempre al servicio del ejército, acepta naturalmente, en una abrumadora mayoría, esta realidad de agresiones militares a los palestinos y a los pueblos árabes y esa política genocida, ya que sólo la fuerza de las armas puede garantizar la supervivencia del enclave colonial.(subrayado nuestro)

En la declaración de agosto del 2006

En tercer lugar, Israel es, de acuerdo a su Constitución, un estado racista, cuya legislación sólo puede ser comparada a la de la Alemania nazi o a la del apartheid sudafricano.

En la intervención que realiza Moreno ante el II Congreso del MAS aparece de donde tomamos esta calificación. No fue siquiera un invento nuestro fue por una declaración de un jurista de israelí. Hasta entonces denominábamos a Israel como fascista. El mismo Albert Eistein junto a intelectuales y rabinos judíos consideraba al partido de Begin (que, después, en los 80 fue primer ministro siendo miembro del Likud, antecesor del Kadima actualmente en el gobierno) como fascista. Empezaba la carta, muy reproducida últimamente, en el año 1948: Entre los fenómenos políticos más inquietantes de nuestra época tenemos, en el Estado de nueva creación de Israel, la aparición del «Partido de la Libertad» (Tnuat Haheteur) (1), un partido político con un enorme parecido en cuanto a su organización, métodos, filosofía política y planteamientos sociales, a los partidos nazi y fascista. (subrayado nuestro).

También enviamos durante los días de la ofensiva israelí un texto que reproduce una entrevista que tiene todos los indicios de que fue realizada a Ariel Sharon, ex del Likud y fundador del Kadima actual. Sharon había realizado poco antes la matanza de Shabra y Chatila. En esa entrevista el mismo no tenía reparos en considerarse un judío nazi y explicaba tranquilamente cual era su ideología y de lo que estaba dispuestos ha hacer y de hecho hacía:

"Aún hoy, por el pueblo judío estoy dispuesto a ocuparme voluntariamente de ejecutar el trabajo sucio, de los asesinatos de árabes según haya necesidad, de echar, quemar exiliar; todo lo que haga falta para que se nos odie. Dispuesto a calentar el suelo que pisan los yids de la diáspora hasta que se vean obligados a precipitarse a venir gritando hasta aquí. Aunque para ello tenga que volar por los aires varias sinagogas. Me da igual. Y me da igual si cinco minutos después de que haya acabado todo el trabajo sucio, cuando se haya logrado el objetivo y todo esté en su sitio, ustedes me hacen un proceso de Nuremberg. Me puede condenar a prisión de por vida. Me pueden colgar por crímenes de guerra si les da la gana. Después limpiaréis cuidadosamente con lejía vuestra noble conciencia y seréis lo bastante guapos, altos y sanos como para entrar en el club de los pueblos civilizados. No lo duden. Déjenme que me ocupe de ese trabajo sucio, insúltenme con todos los insultos que se les ocurran. Lo que ustedes no pueden comprender es que el trabajo repugnante del sionismo no se acabó en 1948 y por vuestra culpa. A causa del 'yidismo' de vuestra alma, de vuestro espíritu heredado del exilio, del complejo de Herbert Hizé. ¡Es una lástima!. Hubiéramos podido ser hoy un pueblo como los demás, con una moral de vegetarianos, con relaciones de buena vecindad con Iraq y Egipto, incluso con un breve certificado de antecedentes penales. Como todo el mundo, como los ingleses, como los franceses, como los alemanes y los norteamericanos, que han tenido mucho tiempo para olvidar lo que les hicieron a los indios, y como los australianos, que masacraron a casi todos los indígenas. ¿Qué hay de malo en ello? Un pueblo honorable con un certificadillo de antecedentes penales. Ocurre en las mejores familias. Y ya se lo he dicho, estoy dispuesto a asumir el certificado de antecedentes penales con Begin y Raful . Acepto que sean ustedes quienes me sucedan, ustedes los cantarines mañanas, los puros, los vegetarianos. Ustedes escribirán libros de arrepentimiento sobre mis crímenes. El público admirará vuestro sentido moral. Y se les perdonará. Serán introducidos en los salones de más alto copete. Pero sólo después de que mi cañón y mi napalm hayan quitado a los indios las ganas de arrancar las cabelleras de vuestros hijos y de los míos, y después de que millones de yids hayan encontrado aquí una casa lo bastante grande como para acogerlos.

"¿Por qué los llamo siempre yids? Se lo voy a decir. No con mis palabras, porque yo soy un judeo-nazi, ¿no?,…

2. Pero aún así, que lo haya dicho la LIT desde hace más de 20 años o que lo digan algunos sionistas, ustedes podrían tener razón y no ser marxista la definición que hacemos. Ustedes dicen que hacemos analogías y por eso erramos, a continuación para apoyar su opinión de que nos es correcto usar analogías citan de manera errada a Trotsky. Entonces vamos a ser muy claros en el marxismo siempre se han usado las analogías, Trotsky lo que dice es que no se pueden hacer analogías formales que es muy distinto. Cuando Marx y Engels escribieron el manifiesto comunista lo llenaron analogías con el pasado, al igual que hicieron todos los marxistas. Así tenemos el término “proletario” que los fundadores del marxismo utilizaron como analogía con los antiguos proletarii de la Roma Imperial que eran la clase social más baja y que solo tenía como función tener hijos (prole) para servir en el ejército. Trotsky utilizó decenas de analogías para explicar sus posiciones. Recordemos que a los stalinistas los llamaba termidorianos, término que se refería al Termidor de la revolución francesa cuando en ese mes se inició la contrarrevolución.

Trotsky no hablaba de analogías en general, cosa que siempre utilizó, sino de las analogías formales. Las analogías formales son otra cosa: es comparar dos cosas distintas por tener algún rasgo secundario parecido. Por eso consideraba que era una analogía formal las comparaciones que no iban a las bases materiales y hacían esas relaciones por aspectos secundarios…”El rasgo fundamental de esas asimilaciones e identificaciones lo constituye el ignorar completamente la base material de las diversas tendencias, es decir, su naturaleza de clase, y por eso mismo su papel histórico objetivo. En lugar de eso, se valoran y clasifican las distintas tendencias según cualquier indicio exterior y secundario; lo más a menudo, según su actitud frente a tal o cual principio abstracto, que para el clasificador dado tiene un valor profesional muy particular. Así, para el papa romano, los francmasones, los darwinistas, los marxistas y los anarquistas son gemelos, puesto que todos por igual niegan sacrílegamente la Inmaculada Concepción. Para Hitler, liberalismo y marxismo son gemelos, puesto que ignoran “la sangre y el honor”. Para los demócratas son el fascismo y el bolchevismo los gemelos, puesto que no se inclinan ante el sufragio universal. Etc., etc.. (subrayado nuestro” Su moral y la nuestra, 1938.

Pero veamos si tienen ustedes razón y nosotros utilizamos analogías, entonces formales, en la denominación de Israel. Ustedes nos dan toda una lista:

Ahora bien, caracterizar el estado sionista como estado nazi es proceder por analogía: los sionistas se comportan como los nazis. A ese nivel, los ejemplos pueden multiplicarse: desplazamientos forzados de la población, negando prácticamente todos los derechos al pueblo palestino, en una verdadera política de apartheid. Es el caso dentro de las fronteras donde, aunque formalmente israelíes, árabes o drusos tienen derechos limitados y deberes enormes; y fuera de las fronteras, donde la ocupación permanente tiende a la anexión a través de una política de colonización, de control de las vías y medios de comunicación, del suministro de agua, etc.

Se pueden añadir las persecuciones, las detenciones arbitrarias, los asesinatos políticos, la tortura sistemática en cárceles dignas de la edad media, una política exterior agresiva, etc. Agréguese aun que en Israel muchos sionistas consideran a los árabes como animales. Todos esos son hechos comprobados.

Ustedes no incluyen en la lista un aspecto más y que nosotros no consideramos secundario: la política de genocidio. Moreno cuando recordaba la posición del juez israelita decía: Nosotros no pescábamos la profundidad de esto que ahora hemos aprendido. También uno de los más grandes juristas israelíes, miembro -‑si mal no recuerdo-‑ de la Corte Supre­ma, decía que Israel era nazi…Tenía razón él, era nazi en ese sentido: los métodos de guerra civil contra una raza. Donde se persigue a una raza con métodos de guerra civil, hay métodos nazistas, porque son métodos de guerra civil. (intervención en el II congreso del MAS 1985) subrayado nuestro.

Porque esta es la esencia del nazismo sionista destruir, expulsar a una población de su legítimo territorio, por ser árabes musulmanes, supuestamente además de una raza distinta a la superior que es en este caso la judía. Los blancos en el caso de los sudafricanos. Y esto lo ha hecho y lo están haciendo de forma brutal con métodos de guerra civil, terroristas. Los bombardeos no son solo indiscriminados sino que van contra el conjunto de la población de forma consciente. Hace unos días veíamos como bombardeaban un edificio al que habían obligado a refugiarse a decenas de palestinos con la orden de que no salieran de allí. Estos no están utilizando cámaras de gas pero el principio es el mismo. Los ghetos son más grandes, son los bantustantes palestinos, la franja de Gaza, de la que no pueden salir ni recibir ayudas, pero tienen el objetivo segregación por raza y religión, además de facilitarles los bombardeos para masacrarlos sin que afecte a la población judía.

Nosotros opinamos que Moreno tenía toda la razón cuando explicaba esto en el segundo congreso del MAS argentino en el 85:

Quiero tocar de pasada a Israel. Primero para hacer una autocrítica: Israel no es un estado fascista sino, en el sentido que lo definimos nosotros, es nazista. El nazismo aporta métodos de guerra civil, no sólo contra el proletariado sino también contra las razas, sobre todo la raza judía y la esla­va. Es una de las máximas monstruosidades del imperialis­mo. No quiero dedicarme al problema histórico, de que el nazismo ha dado en potencia todo lo que es el futuro de la humanidad si triunfa el capitalismo. Desde el punto de vista de la monstruosidad, la dinámica nazista es genial, porque es el intento de transformar a los explotados en especies dis­tintas, en razas distintas. La monstruosidad del capitalismo, en ese sentido, apuntó perfectamente bien. En monstruosidad humana no puede haber más: el intento de dividir a la humanidad en sectores que van a terminar en especies distintas; unas trabajando y otras viviendo a costa de las otras. Por eso existieron los métodos de guerra civil contra razas, no sólo contra la clase obrera.

Esta es toda la discusión con el compañero Gallego, que no entiende absolutamente nada de eso.

Nosotros sabemos perfectamente bien que a la clase obre­ra de Israel -‑sobre todo azkenazi [es decir, judíos de origen europeo]‑- no la persiguen; sabemos que tienen Histadrut [la central sindical], que tienen todo. El compañero Gallego casi nos trata como tarados mentales, creyendo que nosotros no sabemos que hay partidos. Lo que nosotros denunciamos es que hay un genocidio sistemático de tipo racial. Eso es típico del nazismo más que del fascismo. Por eso me autocritico.

3. Diferencia entre el fascismo y el nazismo.

El nazismo es la expresión del fascismo en uno de los estados capitalistas más avanzados, Alemania, potencia imperialista de primer plano. De ahí el carácter especialmente brutal, monstruoso, "de la forma terrorista del estado burgués en la época del imperialismo". La Alemania nazi es el único estado de la historia de la humanidad que ha sido capaz de elevar la muerte al rango de industria, un estado cuya sola existencia basta para confirmar la alternativa planteada por Trotsky: socialismo o barbarie.

En vuestra caracterización del nazismo parece que la única diferencia que tiene con el fascismo es la de que ha sido más brutal y que el nazismo surge en uno de los estados capitalistas más avanzados. A nosotros nos parece que ambos regímenes tienen en común el que usan métodos de guerra civil contra la clase obrera, lo que distingue al nazismo es que utiliza estos métodos contra lo que considera una raza. El fascismo elimina físicamente a la vanguardia obrera, destruye sus organizaciones, pero no elimina a toda la clase obrera, porque necesita su mano de obra. El nazismo intenta eliminar físicamente, expulsa de sus casas, tierras o negocios a todos los miembros de una raza o religión, al conjunto de la población, incluyendo a la clase obrera y a los campesinos. El nazismo además utilizó el argumento de la raza superior para esclavizar a naciones enteras a medida que las iba conquistando. Moreno lo explica así en Conversaciones:

En ese sentido es apasionante el estudio del nazismo. El fenómeno de Hitler no ha sido estudiado a fondo por los marxistas. En el racismo hitleriano tenemos el embrión de una nueva sociedad esclavista, con los campos de exterminio y de trabajo adonde Hitler enviaba a los judíos, los polacos y también a los izquierdistas. Es el comienzo de una nueva relación de producción, con nuevas formas de esclavitud. Hitler sometió a esas formas de esclavitud a pueblos que él consideraba enemigos, conquistados durante una guerra. Eso ya había sucedido antes en la historia.

En primer lugar, Hitler sometió a ese principio de esclavitud a los judíos y a los izquierdistas alemanes antes de la guerra. Después lo extendió a los pueblos conquistados, principalmente a los eslavos. Por otra parte, en la historia moderna no se había visto nada parecido a la barbarie nazi.

Moreno avisaba que los métodos del nazismo serían el camino que le quedaba al capitalismo para sobrevivir. De ahí su defensa de la consigna de Socialismo o Barbarie. Y los signos de la Barbarie (o sea, de un retroceso a la época anterior a la civilización) los encontramos cada día más evidentes. El genocidio de la población palestina es el más actual y sangrante.

El estado de Israel es por lo tanto un Estado Nazi o nazisionista porque está basado en un concepto racista. En la antigua Palestina bajo el dominio israelí hay tres tipos de ciudadanos: los judíos que gozan de todos los derechos; los árabes israelíes, de segunda categoría que tienen limitaciones de movilidad, políticas y sociales; y por último los no ciudadanos que viven en los ghetos de Gaza (como prisioneros cercados por un muro) y Cisjordania. La analogía con la Alemania Nazi nos sirve además para seguir la evolución de Israel. La solución final no fue utilizada por Hitler hasta el final de la IIª Guerra Mundial y eso no significa que antes no fuera ya un régimen nazi. Ahora, además de la posición de Sharon, hemos visto durante la agresión a la franja de Gaza como este concepto ha vuelto a aparecer en las filas sionistas. Los mismos soldados sionistas explicaban que si fuera por ellos pasarían el arado por el centro de Gaza.

4. La razón de fondo

Nos parece que toda la argumentación de ustedes parte de un error o diferencia muy importante en la caracterización de qué es el Estado de Israel, independientemente de que lo califiquemos como nazi o no. Para ustedes es un estado colonial:

Israel es un estado colonial, creado por un movimiento nacionalista burgués, contra-revolucionario (condenado como tal por el II° Congreso de la Internacional Comunista), el sionismo. Desde el principio, el sionismo recibió el apoyo de todas las potencias coloniales, luego del estalinismo y finalmente del imperialismo US, esencialmente, que lo tomó verdaderamente a cargo bajo H. Truman. Israel existe porque es del interés del imperialismo, y éste lo mantiene a fondo, bajo perfusión financiera y suministro militar permanentes. ¿Pero hace falta recordar todo eso?(subrayado nuestro)

Una colonia para nosotros es un estado que no tiene independencia, que es gobernado por una potencia extranjera y que por lo tanto luchamos por su liberación. Este no es el caso de Israel. Para nosotros es similar a un enclave colonial, o sea, una estructura extranjera insertada en un país dependiente o semicolonial. Este es el caso de Ceuta y Melilla, o de las Malvinas. En estos casos nosotros no estamos por la autodeterminación de su población sino por la devolución de esta tierra a su legítima nación. En el caso de Israel esto es muy claro puesto que es producto de la transposición de una población extranjera como dominadora de otra, que no tiene derechos y es considerada inferior.

Al final de vuestra carta insisten en esa caracterización hablando de Israel como país y en la necesidad de ganar a las masas judías, citamos nuevamente:

Sería erróneo y muy poco marxista considerar que las clases sociales no existen en este país, con todos sus antagonismos y contradicciones, y que no terminarán por minarlo al igual que a todo estado burgués, y colonial más aun.

Debemos pues arrancar también las masas judías de manos del sionismo y ganarlas (¡recuperarlas!) al marxismo, al bolchevismo, al programa de la Cuarta Internacional.

¡Calificar al Estado de Israel de estado nazi, además que es falso desde el punto de vista marxista, excluiría a los militantes obreros judíos que podrían disponerse a seguirnos; los excluiría y los lanzaría aun más determinadamente en brazos del sionismo! (subrayado vuestro)

La clase obrera israelí es parte del Apartheid, parte de la estructura estatal racista que vive de la expoliación de los derechos y de la persecución de la población palestina. La central sindical Histradrut fue construida y basada en una distinción de raza o religiosa (solo exige trabajo para los judíos). Por eso es la mayoría de la clase obrera judía del Estado de Israel defiende su estado y sus privilegios de la misma forma que solo una minoría de blancos se volcó a luchar contra el apartheid en Sudáfrica, donde fueron los negros los que encabezaron la revolución contra el régimen, al que también le hacemos una analogía con el nazismo. Para destruir el apartheid israelí es necesaria una revolución palestina. Nosotros saludamos las movilizaciones que realizan sectores israelíes contra la agresión a la franja de Gaza porque ayudan a debilitar al Estado de Israel, pero sabemos que su límite está en pedir que cese el fuego para intentar que haya una paz en la que se mantenga su Estado. Para ganar a la mayoría de la clase obrera judía israelí tendríamos que ceder al sionismo de izquierda y a la izquierda reformista que levanta la consigna de los dos estados, o sea aceptar el privilegio racial y por tanto la opresión de los palestinos, legitimando la usurpación de una parte (la mayor) de Palestina por los sionistas, y la consolidación de los llamados territorios ocupados como bantustanes, y a eso no estamos dispuestos. Más aún: Nosotros no les reconocemos ningún derecho democrático burgués a los pobladores de los enclaves enviados por la metrópoli. Cuando ocupemos Guantánamo no llamaremos a una constituyente con igualdad de derechos para los cubanos y para los colonizadores de la base. Nuestra consigna es, desde ya, fuera yanquis de Guantánamo, la misma que tenemos en Israel. (Nahuel Moreno 1982 “Por una Palestina laica, democrática y no racista”).

De este mismo párrafo queremos alertarles de otro aspecto que ustedes señalan. Para ustedes no se puede ganar a los obreros judíos si se les dice que el Estado de Israel es nazi. Nosotros creemos que a los obreros judíos de todo el mundo debemos ganarlos diciéndoles la verdad, y esto incluye desde caracterizar a Israel, como para que política los queremos ganar que es para su destrucción. Por ello saludamos que haya sectores judíos, aunque muy minoritarios, que se declaran antisionistas y como tales plantean también la destrucción del Estado de Israel.

5. No tenemos la misma consigna

Es imposible rechazar pura y simplemente el programa democrático; es necesario que las masas por sí mismo sobrepasen este programa en la lucha Trotsky Programa de Transición

Empezábamos esta respuesta diciéndoles que coincidíamos en la exigencia de la destrucción del Estado de Israel. Recordemos que cuando insistimos en la destrucción del Estado de Israel para que se pueda construir una Palestina, laica, democrática y no racista, significa la expulsión de los sionistas, de todos los sionistas, lo que incluye a todos los obreros sionistas. Hacer lo contrario sería legitimar el robo, basado en el crimen más abyecto que el sionismo ha realizado con Palestina.

Ustedes no proponen, sin embargo la misma consigna que ha levantado desde hace décadas nuestra corriente de Por una Palestina laica, democrática y no racista. Ustedes le añaden una coletilla: “es decir socialista” citamos completo todo el párrafo:

No vemos respuesta a estas dos preguntas, por eso la caracterización marxista vigente es suficiente y justa para apoyar nuestra línea de exigencia de destrucción del Estado de Israel y por la construcción de una Palestina laica, democrática y no racista, es decir socialista, ya que estas reivindicaciones "democráticas burguesas" no pueden realizarse sino que en el marco de la lucha de las masas por el socialismo, por una federación socialista del Cercano y del Medio Oriente.

Nos parece una definición sectaria porque les está exigiendo a las masas árabes palestinas que para luchar por recuperar su tierra tienen que hacerse socialistas. La tarea que tiene el pueblo palestino es librarse del yugo opresor del sionismo y esta es una tarea democrática. Una cosa es que los revolucionarios proletarios sepamos y expliquemos que la liberación nacional última solo se conseguirá con el socialismo y otra cual es la mejor consigna que exprese esa necesidad. Por ello le llamamos a la brigada internacional que fue a luchar a Nicaragua brigada Simón Bolivar y no brigada León Trotsky. Moreno en su defensa de la consigna “por una palestina laica, democrática y no racista” explicaba que las consignas: Como toda reivindicación, independientemente de su origen histórico, puede desempeñar un papel transicional, progresivo, regresivo, revolucionario o contrarrevolucionario, que depende del contexto. Moreno insistía en que esta consigna tenía carácter transicional porque era la consigna que servía para destruir el estado de Israel (“eso es lo que quiere decir no racista”) y combatir al imperialismo, que es lo más sentido por el pueblo árabe. Incluirle la coletilla de socialista, cuando las masas árabes no tienen aún asumido nuestro programa no sirve para unificarlas en la acción más progresiva y que más ayudaría a la lucha por el socialismo: o sea la destrucción del Estado de Israel derrotando al imperialismo en la región.

6. Una cuestión de método

Ustedes publicaron una versión distinta de la declaración de la LIT. Les pareció que la respuesta de Pau a Jan era ambigua. Pero en esa nota se afirmaba que no debían circular versiones distintas de una declaración de la LIT.

Ya en el pasado hemos tenido este problema con otras secciones que por diferencias políticas no publicaron una declaración de la LIT o la cambiaron. El primer caso es un problema grave de no respetar el centralismo democrático, es una cuestión antiestatutaria. El segundo caso consideramos que es peor porque significa alterar la posición oficial de la LIT y por lo tanto publicar una declaración distinta como si fuera de la LIT. Ustedes podrían alegar que no les llegó una respuesta del SI como organismo, pero en esencia lo cierto es que ninguna sección puede alterar una declaración de la LIT. Si ustedes no están de acuerdo, con una declaración o con parte de ella y quisieran publicar una posición distinta sobre un tema internacional, pueden pedir que se haga una polémica pública a la dirección de la LIT.

Por último les queríamos plantear que como decíamos al principio de esta carta creemos que es muy útil para todos este debate y por ello queríamos proponerles hacerlo público. Para ello, si están de acuerdo, publicaríamos en la revista Marxismo Vivo, quitando todas las cuestiones internas.

Esperamos vuestra respuesta tanto a la polémica como a su publicación.

Con fraternales saludos revolucionarios

Pau

Sao Paulo, 19 de febrero de 2009

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